La versión definitiva del whisky más famoso de Islay, imprescindible para todos los amantes de la turba. Embotellada a un enorme 60,1%, esta malta tiene un gran impacto y logra potenciar un whisky que ya se ha descrito como una bofetada en la cara.
Fundada en 1815 y construida entre Port Ellen y la destilería Lagavulin, Laphroaig tiene un sabor medicinal distintivo (piense en TCP) causado por los altos niveles de fenol impartidos a la cebada durante el proceso de turba (¡el fenol en sí es uno de los ingredientes principales de TCP!). .
Nariz: Lleno de humo y turba con una nota frutal sutil más redondeada que equilibra la nariz a la perfección. Manzana y durazno en almíbar, avena especiada y vainilla. Algunos cítricos para agregar complejidad.
Paladar: Bollos de frutas glaseados con sal marina y miel. Cítricos y nata, jengibre y frutas tropicales con suaves notas ahumadas, algo de chocolate y melocotón melba, unas ligeras frutas de verano con un humo envolvente y turba que envuelve el paladar desde el principio pero con un gran equilibrio.
La imagen es sólo para una guía.